Rasal · Huesca · Pirineo Aragonés
Miel artesanal recolectada a mano entre prados y bosques del Pirineo oscense, tal y como se ha hecho en nuestra familia durante generaciones.
Nuestra tierra
Rasal es una pequeña localidad del municipio de Las Peñas de Riglos, en la comarca de la Hoya de Huesca, en pleno Prepirineo aragonés. El pueblo se asienta a 711 metros de altitud, encajado entre las sierras de Javierre y Caballera, sobre el valle por el que baja el río Garona camino del Gállego. Sus casas de piedra, con tejados de laja y viejas chamineras rematadas por espantabrujas, llevan siglos mirando al mismo paisaje que hoy trabajan nuestras abejas.
Nuestros colmenares están repartidos por el término de Rasal y su entorno, entre carrascales, bojerales, tomillares y pastos de sierra que se extienden hacia la vecina Sierra de Gratal, el Castillo de Loarre y los Mallos de Riglos. Es un paisaje calizo de Prepirineo, poco intervenido, sin monocultivos ni tratamientos intensivos, donde las abejas pecorean a su propio ritmo.
Cada tarro se extrae, filtra y envasa en el propio pueblo, en pequeños lotes, sin pasteurizar ni mezclar con miel de importación. Es miel de Rasal, y de ningún otro sitio.
El Prepirineo oscense
La Hoya de Huesca reúne algunos de los paisajes más reconocibles del Prepirineo aragonés: los Mallos de Riglos, esas moles de conglomerado de más de 200 metros que se alzan sobre el Gállego a pocos kilómetros de Rasal; el Castillo de Loarre, una de las fortalezas románicas mejor conservadas de Europa, coronando la Sierra de Loarre; y la propia Sierra de Gratal, que separa el valle del Garona de la llanura de Huesca.
Rasal es conocido en la comarca por sus aguas: el río Garona, los barrancos de Moliniello y de As Ollas, y una fuente de cuatro caños de 1926 que sigue abasteciendo al pueblo. A quienes nacen aquí se les llama, cariñosamente, "gabachos". Varias rutas de senderismo y BTT salen del propio pueblo — hacia Aniés, hacia el Castillo de Loarre o hacia el pico Pusilibro — atravesando el mismo territorio de carrasca, boj, tomillo y romero donde trabajan nuestras colmenas.
Nuestras mieles

De carrasca, boj y tomillar, recolectada en los colmenares que suben hacia la Sierra de Gratal. Sabor intenso y de monte bajo, con notas resinosas.

La primera cosecha del año, del valle del Garona en flor: ligera, afrutada y con el color dorado propio de marzo y abril en el Prepirineo.

De mielada tardía, recolectada junto a la vegetación de ribera del Garona. Sabor oscuro y especiado, con más cuerpo que el resto de la cosecha.
Cómo la elaboramos
Nuestros colmenares se reparten por el término de Rasal, entre las sierras de Javierre y Caballera, cada uno junto a una floración distinta — sierra, ribera del Garona o prado de primavera — para que cada cosecha tenga su propio carácter.
Los panales se extraen en frío, sin calentar la miel, para conservar intactos sus aromas, enzimas y propiedades naturales.
Filtramos solo lo justo para retirar impurezas y envasamos a mano en el obrador del pueblo, tarro a tarro.
Dónde estamos
Rasal pertenece al municipio de Las Peñas de Riglos, en la comarca de la Hoya de Huesca, a 39 km de la capital oscense. El pueblo se asienta a 711 metros de altitud, entre las sierras de Javierre y Caballera, en el valle del Garona — el mismo valle que baja desde Arguis hasta el Gállego, a los pies del pico Pusilibro. Si vienes a visitarnos, podrás ver de cerca nuestras colmenas y, según la época, el obrador donde envasamos la miel.
Contacto
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